
Una vez en la obra, se deben emplazar los equipos de perforación de forma que se pueda obtener la mejor movilidad del personal y de los materiales que se deben de utilizar dentro de las zonas de trabajo.
A la vez, se deben realizar todas las conexiones entre los equipos de perforación y las estaciones auxiliares para tener un circuito de lodos de perforación.
A continuación, si no se tiene, se debe comprobar la presencia de servicios en la zona que se pudiesen ver afectados por la perforación (saneamientos, líneas eléctricas, cables de comunicaciones, ...) y de la situación de las zonas de entrada y salida de la perforación.
Previo al inicio de los trabajos, se deberán instalar y calibrar los sistemas de
guiaje y localización de la máquina de perforación en la zona donde se deba de perforar.