
Es el primer paso que se debe seguir para determinar la viabilidad de la perforación.
Previo al desplazamiento del equipo se recopila información de la zona, para conocer a grandes rasgos cuáles son las formaciones características y de la tectónica.
Este estudio consiste en desplazarse a la obra y topografiar la zona que se ha
considerado como posible trazo, estudiando, por medio de equipos electromagnéticos, las características del terreno.
Tenemos que indicar que no es una radiografía estricta del terreno, este estudio
únicamente puede determinar alteraciones de la continuidad o bien alternancias.
Por lo tanto será muy importante poder calibrar los equipos. Una vez se han obtenido los datos, éstos deben de ser procesados. Al tratarse de una cantidad de información muy grande se utilizan ordenadores, provistos de un software muy potente que utiliza métodos numéricos para determinar alteraciones en les ondas reflejadas.
Un experto es el encargado de aplicar distintos filtros y algoritmos a los datos obtenidos para elaborar los resultados.